Nunca te entendí, pero igual te seguí de aburrimiento
Fraternizar nunca fue lo mío, prefiero abrazar al viento
Pero caías en mi cabeza como fría lluvia ácida
Que refrescaba lo alcalino de mis pensamientos
Decidí correr las cortinas, alzar la persiana
Para ver qué era eso del otro lado de la ventana
Lo de siempre, todo lo que importaba un cuerno
Tu oasis un espejismo cruel en el comfort del averno
Dijiste QUIZA, luego TAL VEZ, finalmente PROBABLEMENTE
Y desencajaste la mandíbula como un demente
Dijiste MAÑANA, dijiste AYER, dijiste NO ES EL MOMENTO
Y yo cerré las persianas, las cortinas, y luego no te cuento
Diego Rey, Crónicas del Inframundo, Sexto Círculo de Dante